La temprana llegada de extranjeros aportó también de forma valiosa a la cultura y las artes e influenció la formación del particular espíritu de la ciudad. En la primera mitad del siglo XIX, los artistas, literatos e intelectuales porteños contribuirían tempranamente con sus idearios políticos sobre la República, la inauguración de una nueva iconografía romántica y más tarde con las nuevas corrientes literarias y poéticas del modernismo.
Ciudadanos porteños bajando
de carruaje
Autor: desconocido.
Ya desde entrada la Independencia en Valparaíso convivían libremente los credos religiosos con la inclusión de una comunidad doctrinaria diversa. La influencia de la masonería imbuiría a la sociedad de un espíritu laico, lo que daría pie a un movimiento reformista y racionalista que decantaría en la creación de algunas instituciones porteñas, como la primera Escuela laica Blas Cuevas y el Liceo Eduardo de la Barra.
Vendedor Ambulante
(hacia 1900)
Autor: harry Olds
Archivo El Mercurio de
Valparaíso.
Las dos caras de la sociedad porteña ya estaban bien formadas para el último cuarto del siglo XIX. El encuentro y desencuentro de estos dos mundos crearían una síntesis única del modo de ser porteño, que subsiste hasta nuestros días impregnando las tradiciones más callejeras como las más pomposas.
La elite contaba con espacios públicos afrancesados y variadas entretenciones en los teatros y hoteles de la época. Las colonias formaban colegios, se agrupaban en clubes y adoraban el ideal del sport man británico. Mientras, la gran masa del pueblo más marginado empezaba a generar una sociabilidad comunitaria propia del hacinamiento y de la difícil vida en las altas quebradas. Como contrapartida a su dura existencia gozó de la vida bohemia en las casas de chingana y los burdeles.
Autor: Gonzalo Donoso.
De este modo de ocupar el territorio surgiría lo que es hoy característico de la sociabilidad de los cerros, que por sobre las diferencias sociales, genera en todos ellos una convivencia más desprejuiciada y orgánica, de conversaciones entre improvisados balcones y juegos de niños que desafían la gravedad.