Sewell sigue mostrando un pasaje de gran espectáculo para el visitante. Su geografía imposible para el hábitat humano, el aislamiento y la austeridad del paisaje montañoso, en conjunto con la rudeza de las plantas industriales, entregan un aire surrealista, de melancolía y nostalgia al recorrido por los icónicos edificios que se conservaron.
Es en este período en el que Sewell se expande físicamente y desarrolla la fisonomía urbana con que lo conocemos hoy. Se da origen a la escalera central que parte desde la Estación del Ferrocarril y se construyen, con nobles maderas importadas de Norteamérica, los numerosos camarotes-habitaciones para solteros y familias.

Gentileza de CODELCO
División El Teniente
El Gran Hospital construido en 1919 contó con 40 médicos y 30 matronas y llegó a ser el más moderno del país, no obstante tuvo que pasar un buen período de tiempo antes que la infraestructura hospitalaria pudiera atender las necesidades de centenares de obreros que sufrieron trágicos accidentes.
Los camarotes para familias obreras, contaban con pequeñas dependencias utilizadas por el matrimonio y varios niños. La reunión y el calor provenían de las cocinas. El minero, luego de una ardua jornada transportaba la leña cedida por la Compañía hasta lo alto del campamento. Las mujeres se abastecían en los almacenes que en sus orígenes pertenecieron a la compañía. Ahí adquirían algunos víveres destinados a chilenos, mientras los más apreciados eran guardados a los estadounidenses.
Gentileza de CODELCO
División El Teniente
La capilla, en su origen protestante, fue construida en 1927 y cedida por los norteamericanos para el culto católico de las familias mineras. Hasta el día de hoy los sewellinos se juntan en ella a celebrar a su santo patrono y bajan en procesión una vez al año hasta la Gruta de Lourdes cerro abajo.

Desde su acceso en la explanada llamada Plaza Morgan, donde llegaba el Ferrocarril, domina la enorme escalera central que en forma de espina de pescado distribuye los edificios referenciales que hoy quedan en pie. La Escuela industrial, construida en 1940 y de estilo modernista, alberga hoy al Museo de la Gran Minería del Cobre, que muestra datos de la historia de la ciudad, información sobre los proceso de extracción del mineral, utensilios y equipamiento minero.
Centro Cívico
Propiedad de Rocio Venegas
Este edificio albergó a la policía, el registro civil y el juzgado. A pesar de que los sewellinos se vincularon con el Estado chileno a través de sus instituciones cívicas más relevantes, las estrictas reglamentaciones de la compañía y la existencia de los serenos, especie de policía de la compañía Braden, llegó a levantar críticas respecto a la soberanía efectiva de ellas.
Sewell se encuentra ubicado en la Región del Libertador Bernardo O’Higgins a 150 km. al sur de Santiago y 64 km. de Rancagua.
En su visita guiada usted accederá a un relato vivencial. Podrá caminar la escalera central que distribuía jerárquicamente a los ciudadanos según su rango laboral, que actuaba como plaza pública, lugar de encuentro y manifestaciones. Podrá apreciar cómo los espacios de recreación y ocio se asentaron de forma inverosímil en el deslinde de las instalaciones industriales. Conocerá la vivienda obrera, la familiar y las dependencias exclusivas para ejecutivos y familias norteamericanas, y por último, entenderá que las maquinarias de la fundición permanecieron productivas en un ciclo permanente de 24 horas y que todo un pueblo organizó su vida, para nunca desatenderlas.
Para viajar a Sewell: no están permitidas las visitas en autos particulares. Usted deberá tomar el servicio de un operador turístico.
VTS LIMITADA
:: Teléfono: (72) 21 02 90 :: sewell@vts.cl
Desde Santiago, 90 minutos Estos tours incluyen visita a El Teniente, la mina de cobre subterránea más grande del mundo con 2.300 km. de galerías, 14 niveles comunicados por carreteras subterráneas y dos gigantescos ascensores para 350 personas.