Autor: Claudia Peñafiel.
El Parque Nacional Rapa Nui abarca 7.130 hectáreas, es decir un 40% de la superficie de la isla. Esta cubierto con los vestigios de una cultura de más de 1.300 años de actividad humana. Los monumentos más característicos son los altares ceremoniales o ahu y los Moais, además de las tumbas, crematorios, restos de casas y aldeas.
Los ahu, de los cuales se distinguen tres tipos según sus funciones (ahu moai, ahu semipiramidal y ahu poe poe), fueron centros de la organización religiosa, política y socioeconómica. En los ahu Moai se realizaban diversas ceremonias, como las de iniciación, investidura y mortuorias.
Autor: Gonzalo Donoso.
El parque también posee los restos de viviendas de los rapanui originarios. De ellas se distinguen las Hare Paenga o viviendas enterradas para la protección del viento, Hare Moa, los gallineros, Umu Pae, fogones excavados en el suelo y los jardines interiores o Manavai. Las Casas de Orongo muestran un acabado sistema de construcción en albañilería, tienen forma de elipses y están edificadas con lajas de basalto. Sitios arqueológicos

El sitio arqueológico más importante de la isla es el volcán Rano Raraku. Constituye una gran cantera donde se puede observar como los Moais se tallaron directamente en las rocas del volcán. Algunas estatuas se encuentran en su primera etapa de tallado, otras acostadas listas para ser trasportadas. En total este volcán alberga unas 400 estatuas.
Anakena, además de la hermosura de su playa de arenas blancas y aguas aptas para el baño y el surf, es cuna de un complejo arqueológico de varios ahu y lugar que alberga la casa donde habitó el primer ariki, Hotu Matu’a. Otros centros arqueológicos que el visitante no debe dejar de visitar son el de Tahai y Orongo, cuna de la religión y el culto del Hombre Pájaro de la época tardía en la prehistoria rapanui.