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La Isla de Pascua se ubica a mitad de camino entre la costa de Chile y Tahití, a 3.600 kilómetros al oeste de Caldera, siendo la Isla Polinésica situada más al este. Forma parte de la Provincia de Valparaíso y se encuentra bajo la soberanía de Chile desde el año 1888.

Contrastada con una naturaleza exuberante y la isla de mayor tamaño de sus pares polinésicas, Te Pito O Te Henúa, se distingue de ellas por su misterio, un valor que la hace única y que está más allá de su innegable belleza natural. Pascua es la isla que guarda una incógnita arqueológica y etnográfica que no deja de fascinar y atraer a miles de visitantes.


Isla de Pascua - Anakena
Anakena
Autor: Gonzalo Donoso.

Este misterio se remonta a los orígenes del pueblo Rapa Nui, que según la leyenda fue fundado por el rey polinésico Hotu Matu’a en el siglo VI, quien emigró desde el sudeste de Asia junto a su pueblo, a esta isla a la que llamó Te Pito O Te Henúa, el ombligo del mundo, inaugurando un período de paz y prosperidad que habría de durar cerca de un milenio. Estos primeros habitantes dejaron como legado la única protoescritura jeroglífica de todo el Pacífico, la escritura en tablillas rongo rongo, así como también grandes monumentos megalíticos, los Moais, de los cuales aún desconocemos en gran medida su proceso de construcción y traslado desde las canteras. En el Parque Nacional Rapa Nui y en medio de praderas cubiertas de gramíneas y tierra de polvo volcánico, se atesoran los vestigios culturales de este pueblo. Este paisaje cultural sin precedentes fue incorporado en la lista del Patrimonio Mundial de Unesco en el año 1995 siendo testimonio de una rica tradición arquitectónica y artística desarrollada por un pueblo que permaneció completamente aislado por siglos.

Isla de Pascua - Hombre Pájaro
Autor: Claudia Peñafiel.

Hacia el siglo XVII los pascuenses se encontraban en período de decaimiento cultural y crisis alimentaria, precarias condiciones en las que debieron enfrentarse a diversas formas de opresión y violencia que llevarían a esta etnia al borde de la extinción. Con el convencimiento del orgullo de su raza, supieron levantar nuevamente su estirpe a partir de un puñado de familias que heredaron a las nuevas generaciones las tradiciones y creencias que hasta hoy los caracterizan.

En la aldea ceremonial de Orongo del Parque Nacional Rapa Nui se encontrará con las huellas de una historia milenaria. Revivirá el misticismo del culto del Hombre Pájaro, máxima expresión de la cosmovisión pascuense, una experiencia única en el lugar habitado más remoto del planeta.





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